Este momento es para ti.
Si has llegado hasta aquí es porque sabes que necesitas un cambio.
No tienes que prepararte nada: ni sentarte de una forma concreta, ni buscar silencio absoluto, ni estar de humor. Ponte los cascos si los tienes a mano; si no, da igual. Y no te voy a pedir que te relajes ni que dejes de pensar — tu cabeza va a seguir hablando y no pasa nada, no es tu trabajo callarla. Solo dale al play. Son tres minutos.