EN ESTA SESIÓN

A través de esta respiración se produce una coherencia entre el corazón y el cerebro.

La respiración es el único sistema automático de tu cuerpo que puedes dirigir. Es la puerta de entrada más directa que tienes a tu sistema nervioso: no necesitas convencerte de estar en calma, puedes respirar de una forma que se lo diga a tu cuerpo directamente.

La coherencia cardíaca es un ritmo respiratorio concreto —inhalación y exhalación equilibradas y sostenidas— que sincroniza la respiración con el ritmo del corazón. Cuando lo mantienes unos minutos, el cuerpo sale del modo alerta y entra en un estado de regulación: la mente se aquieta, el pulso se ordena, la sensación de urgencia baja.

Es la práctica más discreta y más versátil del programa. Puedes hacerla en cualquier sitio y nadie se dará cuenta.

Cómo usarla: empieza practicándola con el audio para coger el ritmo. Cuando lo tengas interiorizado, úsala sola: antes de una reunión difícil, en el coche antes de entrar en casa, o al despertar. Cinco minutos al día durante este mes.